
Un descending triangle es un patrón gráfico definido por un nivel de soporte plano y una línea de resistencia descendente.
La estructura se compone de un “suelo” prácticamente horizontal (soporte) y un “techo” descendente (resistencia). Las reiteradas pruebas del soporte sin ruptura indican que los compradores absorben la presión vendedora en la base, mientras que cada máximo más bajo evidencia que los vendedores aumentan su agresividad. Los traders suelen esperar una ruptura clara por debajo del soporte, especialmente si se acompaña de un incremento en el volumen de negociación, para valorar la probabilidad y el alcance de un descenso posterior.
Para proyectar precios, se utiliza frecuentemente el método “measured move”: se mide la distancia vertical (H) desde el máximo inicial del patrón hasta el nivel de soporte. Si el precio rompe a la baja, la zona objetivo se establece en el precio de soporte − (0,6—1,0) × H. Este cálculo es orientativo y no garantiza resultados.
Los descending triangles permiten identificar el sentimiento bajista del mercado y ayudan a definir estrategias de gestión de riesgo y trading.
Para los holders, detectar un descending triangle clásico con presión recurrente sobre el soporte facilita anticipar la reducción de posiciones o la colocación de órdenes stop-loss. Para traders de corto plazo, proporciona un marco estructurado para entradas, stops y objetivos de beneficio. Históricamente, tras varios apoyos de Bitcoin (BTC) en torno a 6 000 $ en noviembre de 2018 y su posterior ruptura a la baja, el precio cayó hasta cerca de 3 100 $—convirtiendo este patrón en una señal de riesgo ampliamente reconocida.
Conviene recordar que un descending triangle no garantiza una ruptura. Los mercados cripto son muy volátiles y las noticias frecuentes generan numerosas rupturas falsas. Comprender el patrón permite esperar la confirmación y gestionar posiciones de forma metódica, evitando operar por intuición.
El patrón refleja una dinámica donde los vendedores actúan de forma proactiva y los compradores absorben órdenes de venta de manera pasiva.
Durante su formación, cada máximo sucesivo en la tendencia superior es más bajo, lo que indica ventas anticipadas en cada rebote. La tendencia inferior se mantiene repetidamente en una zona de precio similar, señalando que los compradores intervienen en ese nivel. Las pruebas múltiples del soporte acumulan órdenes stop-loss justo por debajo. Si el soporte se rompe, la presión vendedora y las activaciones de stop-loss aceleran el movimiento.
Para confirmar la ruptura, los traders buscan dos señales principales: primero, que el precio de cierre caiga claramente por debajo del soporte; segundo, que el volumen de negociación supere de forma significativa el promedio reciente. Un volumen elevado implica mayor participación y aumenta la probabilidad de continuidad.
Tras la confirmación, la acción del precio suele seguir dos rutas: continuación inmediata a la baja, o “throwback”, donde el precio vuelve a probar el soporte roto antes de reanudar el descenso. No recuperar el soporte en el throwback suele interpretarse como confirmación adicional de la ruptura.
Los descending triangles son frecuentes en trading spot, contract trading y en gestión de liquidez.
En exchanges centralizados, tanto en mercados spot como de derivados—por ejemplo, los gráficos de 4 horas de BTC/USDT de Gate o de principales altcoins—es habitual observar que el precio se estabiliza repetidamente en el mismo límite inferior mientras los máximos descienden. El trading 24/7 y el alto apalancamiento en cripto generan más rupturas falsas y giros rápidos que en mercados tradicionales, por lo que la confirmación y el control de riesgos son especialmente relevantes.
Ejemplo: Supón que una moneda en el mercado spot de Gate encuentra compradores cerca de 1,00 $, con máximos sucesivos cayendo de 1,20 $ → 1,10 $ → 1,05 $ mientras el soporte se mantiene entre 0,99—1,01 $.
Paso 1: Dibuja y monitoriza los niveles. Marca la zona de soporte horizontal y la tendencia descendente de resistencia. Consulta marcos temporales superiores (diario) para evitar operar contra la tendencia principal.
Paso 2: Configura alertas y órdenes condicionales. Usa las herramientas de Gate para establecer alertas de precio; en contratos, fija órdenes condicionales con activadores un 1 %—2 % por debajo del soporte (por ejemplo, bajo 0,99 $) para evitar entradas por ruido.
Paso 3: Gestiona el riesgo y el tamaño de la posición. Sitúa los stop-losses iniciales justo por encima del soporte tras la ruptura (0,5 %—1 % más arriba); en leveraged trading, limita el riesgo por operación al 1 %—2 % del valor de la cuenta.
Paso 4: Fija objetivos y escala la salida. Usa la altura del patrón H para proyectar: la zona objetivo es el soporte menos 0,6H a 1,0H; toma beneficios de forma incremental y ajusta los stops para consolidar ganancias.
Paso 5: Vigila volumen y noticias. En días de ruptura, si el volumen supera la media de 20 días en ≥50 %, la continuación es más probable; ante noticias relevantes, prioriza la confirmación de cierre frente a la volatilidad intradía.
Además, en escenarios de DeFi o market making, la reducción del interés comprador en el soporte puede llevarte a disminuir proactivamente posiciones de liquidez para evitar drawdowns.
Aplica el método de “tres confirmaciones”—cierre, volumen, retest—junto con análisis de varios marcos temporales y control estricto del riesgo.
Paso 1: Espera confirmación de cierre—no solo mechas. Actúa solo cuando la vela cierre claramente bajo el soporte; las señales diarias son más fiables que las horarias. Para altcoins poco líquidas, exige al menos un cierre un 1 %—2 % por debajo del soporte.
Paso 2: Comprueba el volumen. Compara el volumen diario con la media de 20 días; un aumento de ≥50 % indica participación robusta. Las rupturas con volumen débil tienden a revertirse.
Paso 3: Espera un retest fallido. Tras la ruptura, observa si el precio intenta—y falla—recuperar el soporte anterior; señales como mechas de rechazo o divergencia entre precio y volumen ayudan a filtrar rupturas falsas.
Paso 4: Alinea varios marcos temporales. Utiliza gráficos de 4 horas para entradas y diarios para la tendencia general; si el diario sigue por encima de un soporte fuerte, las configuraciones de corto plazo tienen menor probabilidad.
Paso 5: Aplica gestión de riesgo estricta. Establece stop-losses fijos o basados en volatilidad (por ejemplo, usando el rango medio reciente), manteniendo el riesgo por operación dentro del 1 %—2 % del tamaño de la cuenta. En contratos, utiliza órdenes OCO (One-Cancels-Other) para automatizar stop-loss/take-profit y evitar decisiones emocionales.
En el último año, los traders cripto han dado mayor importancia a la confirmación por volumen y precio de cierre; las rupturas falsas son más frecuentes en marcos temporales cortos.
La investigación cruzada a largo plazo (por ejemplo, estadísticas de Bulkowski—no específicas de cripto) indica que los descending triangles rompen a la baja en torno al 54 %—57 % de los casos, y los objetivos de measured move se alcanzan en aproximadamente el 40 %—50 % de las ocasiones, lo que refleja un sesgo bajista pero no certeza.
Según backtests públicos y resúmenes comunitarios durante 2025 (principalmente BTC y ETH en gráficos diarios/4 horas hasta enero de 2026), los hallazgos clave son:
Los datos varían según la metodología y las muestras, pero apuntan en la misma dirección: las “rupturas” en entornos de alta volatilidad y baja liquidez sin volumen fuerte tienden a fallar; las confirmadas por aumento de volumen, cierre bajo soporte y retest fallido muestran mayor continuidad.
Estos patrones son opuestos y reflejan psicologías inversas.
Un descending triangle presenta resistencia descendente y soporte plano—se utiliza para vigilar posibles rupturas bajistas; un ascending triangle cuenta con resistencia plana y soporte ascendente, lo que indica dominio comprador y sugiere rupturas alcistas. El primero tiene sesgo bajista; el segundo, alcista, aunque ambos pueden generar señales falsas.
En la práctica: los descending triangles suelen motivar ventas en corto o reducción de posiciones ante rupturas; los ascending triangles sugieren compras o incrementos de posición en rupturas al alza. Los criterios de confirmación son idénticos: cierre por debajo/encima del nivel clave, aumento de volumen, retest fallido, junto con análisis multi-temporal y gestión de riesgos.
Un descending triangle es una señal bajista; tras su formación, el precio suele romper a la baja. El patrón consta de una línea de soporte horizontal y máximos cada vez más bajos (resistencia). Cuando el precio rompe el soporte de manera clara, suelen producirse nuevas caídas. Confirma con el volumen de negociación para evitar interpretar rupturas falsas.
Observa gráficos de velas para identificar soportes horizontales claros y una sucesión de máximos descendentes que forman una resistencia inclinada. Cuando ambas líneas convergen en un “ápice”, está surgiendo un descending triangle. Utiliza herramientas técnicas en plataformas como Gate para establecer alertas de posibles rupturas.
El fallo indica que la señal bajista no se confirma. Si el precio rompe el soporte pero rebota por encima, los compradores recuperan el control—cierra posiciones cortas o limita pérdidas rápidamente. Reevalúa el mercado en vez de mantener tu visión inicial de forma rígida.
Son fáciles de identificar por su soporte horizontal y resistencia descendente. Sus señales bajistas suelen ser fiables si se confirman con aumento de volumen. Sin embargo, ningún patrón es infalible; combínalos con otros indicadores técnicos (como RSI o MACD) para mejorar la precisión.
Adopta el enfoque “espera la confirmación”: no operes solo por detectar un descending triangle—espera a que el precio rompa el soporte con aumento de volumen antes de entrar. Coloca stops justo por encima de los niveles de ruptura fallida; toma beneficios según la distancia entre soporte y mínimos previos. Practica operaciones simuladas en la plataforma de Gate para ganar experiencia.


