A principios de 2026, los mercados financieros globales estaban envueltos en incertidumbre, y el sentimiento de refugio se intensificó claramente. En el contexto de conflictos geopolíticos, tensiones comerciales y perspectivas inciertas de política monetaria, el oro y la plata recuperaron brevemente su posición como las dos mayores clases de activos por valor de mercado a nivel mundial, convirtiéndose nuevamente en refugios para los fondos.
Según los últimos datos de CompaniesMarketCap, la capitalización de mercado del oro es actualmente de aproximadamente 31.1 billones de dólares, manteniéndose en la primera posición en la clasificación de activos globales. La plata, por su parte, ha estado luchando durante el último mes por el segundo lugar con Nvidia, superándola en un momento dado, pero con la demanda explosiva de poder de procesamiento en inteligencia artificial, el precio de Nvidia se recuperó y volvió a superar a la plata. Esta ola de “fiebre del oro por capacidad de cálculo” destaca la doble atracción del AI y los metales preciosos en el entorno actual del mercado.
En el último año, los inversores globales han aumentado notablemente su asignación a metales preciosos como el oro y la plata. La multiplicidad de conflictos internacionales y la creciente incertidumbre en el comercio global han vuelto a poner en favor los activos tradicionales de reserva de valor. Al mismo tiempo, el mercado en general espera que, bajo el liderazgo del nuevo presidente de la Reserva Federal, pueda iniciarse un nuevo ciclo de recortes de tasas, lo que refuerza aún más el optimismo hacia las materias primas y los metales preciosos.
Impulsados por una fuerte demanda, los precios del oro y la plata alcanzaron recientemente máximos históricos de aproximadamente 4500 dólares y 80 dólares, respectivamente. Aunque esta tendencia alcista aún no se ha transmitido claramente a activos criptográficos como Bitcoin, muchos analistas creen que este cambio en la preferencia de fondos tiene características temporales y que podría extenderse gradualmente al campo del “oro digital” en el futuro.
Owen Lau, director general de Clear Street, señaló en una entrevista reciente que la política monetaria de la Reserva Federal en 2026 podría convertirse en uno de los catalizadores importantes para el mercado de criptomonedas. Él opina que, si las tasas de interés bajas persisten, los fondos minoristas y de instituciones podrían reevaluar la asignación de activos de riesgo como Bitcoin después de la subida del oro y la plata.
En general, en un contexto de incertidumbre macroeconómica y expectativas de flexibilización, la dominancia del mercado del oro y la plata no solo refleja una recuperación en la demanda de refugio, sino que también sienta las bases para una rotación de activos futura, incluyendo las criptomonedas, por lo que los inversores deben seguir atentos.
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