Estados Unidos experimenta constantemente diversos tipos de peligros naturales, entre los cuales los temblores telúricos figuran como uno de los más estudiados por la comunidad científica. Durante la jornada de finales de enero, se registraron múltiples movimientos sísmicos de diferentes magnitudes distribuidos en varias regiones del país, según los datos oficiales del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Este reporte detalla los temblores observados, con información sobre sus epicentros, magnitudes y ubicaciones específicas.
Panorama de la actividad sísmica registrada en 24 horas
En el transcurso de un día, América del Norte y el Caribe experimentaron 27 movimientos sísmicos de magnitud superior a 2.5 grados. De estos, nueve ocurrieron dentro del territorio estadounidense o sus jurisdicciones insulares. El evento más intenso alcanzó una magnitud de 4.2 grados y se localizó cerca de Black Eagle, Montana, destacándose entre los demás temblores registrados por su mayor intensidad relativa.
La distribución geográfica de estos temblores abarcó desde Alaska en el norte, pasando por varios estados continentales como Colorado, Texas, Nuevo México y Oregon, hasta Puerto Rico y Hawái. Cada uno fue cuidadosamente registrado por las estaciones de monitoreo del USGS, con datos precisos de hora UTC y hora local correspondiente.
Detalles técnicos: epicentro y magnitud de cada movimiento
Los sismos detectados presentaron las siguientes características específicas:
En Alaska:
23 kilómetros al oeste de Akhiok: magnitud 2.8, registrado a las 11:52 UTC
28 kilómetros al noroeste de Happy Valley: magnitud 2.6, a las 11:44 UTC
40 kilómetros al este de Pedro Bay: magnitud 3.0, a las 02:07 UTC
194 kilómetros al sureste de Akutan: magnitud 3.1, a las 02:02 UTC
74 kilómetros al norte de Yakutat: magnitud 3.7, a las 22:59 UTC
61 kilómetros al este de Sand Point: magnitud 3.5, a las 21:01 UTC
59 kilómetros al sureste de Sand Point: magnitud 3.3, a las 20:25 UTC
94 kilómetros al norte de Yakutat: magnitud 3.5, a las 18:37 UTC
104 kilómetros al sureste de McCarthy: magnitud 3.1, a las 18:36 UTC
47 kilómetros al noroeste de Valdez: magnitud 2.6, a las 15:16 UTC
64 kilómetros al sureste de Adak: magnitud 2.6, a las 13:21 UTC
288 kilómetros al suroeste de Adak: magnitud 3.8, a las 12:57 UTC
En Montana:
8 kilómetros al noreste de Black Eagle: magnitud 4.2, a las 19:41 UTC del 29 de enero (el más fuerte)
5 kilómetros al noroeste de Malmstrom Air Force Base: magnitud 2.7, a las 00:46 UTC
En Colorado:
29 kilómetros al sur de Weston: magnitud 2.8, a las 11:06 UTC
32 kilómetros al suroeste de Segundo: magnitud 2.5, a las 11:06 UTC
En otros estados continentales:
Texas (12 km al oeste de Stanton): magnitud 2.7, a las 07:25 UTC
Texas (35 km al noroeste de Toyah): magnitud 2.5, a las 18:32 UTC del 29 de enero
Texas (10 km al sureste de Pearsall): magnitud 2.6, a las 17:02 UTC del 29 de enero
Nuevo México (32 km al norte de Cimarron): magnitud 3.9, a las 07:20 UTC
Oregon (259 km al suroeste de Pistol River): magnitud 3.5, a las 05:30 UTC
En territorios del Caribe:
Puerto Rico (5 km al este-sureste de Maricao): magnitud 3.1, a las 07:53 UTC
Puerto Rico (133 km al noreste de Vieques): magnitud 3.3, a las 16:41 UTC del 29 de enero
La Falla de San Andrés: epicentro del riesgo sísmico en California
La Falla de San Andrés constituye una de las características geológicas más significativas de Norteamérica, extendiéndose aproximadamente 1.300 kilómetros a través de California. Esta línea de fractura marca el límite de contacto entre dos gigantescas placas tectónicas: la Placa del Pacífico y la Placa de América del Norte. La fricción y el movimiento relativo entre estas masas de roca generan una actividad telúrica constante que resulta objeto permanente de investigación científica.
Los expertos en sismología advierten sobre la posibilidad de que ocurra en el futuro un evento catastrófico conocido como el “Big One”, un temblor de magnitud 8 o superior. De concretarse, este movimiento telúrico desencadenaría una devastación extendida en amplias zonas geográficas, particularmente en los centros urbanos densamente poblados de Los Ángeles y San Francisco.
La historia sísmica de California documenta grandes temblores previos. El más notable fue el terremoto de San Francisco en 1906, que alcanzó una magnitud de 7.8 grados, y el temblor de Fort Tejon de 1857, que registró una magnitud aproximada de 7.9 grados, ambos según los archivos del USGS. Frente a esta amenaza latente, las autoridades californianas realizan con regularidad simulacros de evacuación, revisan protocolos de seguridad estructural y desarrollan campañas educativas para que la población conozca las medidas de protección a implementar antes, durante y después de cualquier temblor de gran magnitud.
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Temblores en Estados Unidos: registro de sismos en la última jornada
Estados Unidos experimenta constantemente diversos tipos de peligros naturales, entre los cuales los temblores telúricos figuran como uno de los más estudiados por la comunidad científica. Durante la jornada de finales de enero, se registraron múltiples movimientos sísmicos de diferentes magnitudes distribuidos en varias regiones del país, según los datos oficiales del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Este reporte detalla los temblores observados, con información sobre sus epicentros, magnitudes y ubicaciones específicas.
Panorama de la actividad sísmica registrada en 24 horas
En el transcurso de un día, América del Norte y el Caribe experimentaron 27 movimientos sísmicos de magnitud superior a 2.5 grados. De estos, nueve ocurrieron dentro del territorio estadounidense o sus jurisdicciones insulares. El evento más intenso alcanzó una magnitud de 4.2 grados y se localizó cerca de Black Eagle, Montana, destacándose entre los demás temblores registrados por su mayor intensidad relativa.
La distribución geográfica de estos temblores abarcó desde Alaska en el norte, pasando por varios estados continentales como Colorado, Texas, Nuevo México y Oregon, hasta Puerto Rico y Hawái. Cada uno fue cuidadosamente registrado por las estaciones de monitoreo del USGS, con datos precisos de hora UTC y hora local correspondiente.
Detalles técnicos: epicentro y magnitud de cada movimiento
Los sismos detectados presentaron las siguientes características específicas:
En Alaska:
En Montana:
En Colorado:
En otros estados continentales:
En territorios del Caribe:
La Falla de San Andrés: epicentro del riesgo sísmico en California
La Falla de San Andrés constituye una de las características geológicas más significativas de Norteamérica, extendiéndose aproximadamente 1.300 kilómetros a través de California. Esta línea de fractura marca el límite de contacto entre dos gigantescas placas tectónicas: la Placa del Pacífico y la Placa de América del Norte. La fricción y el movimiento relativo entre estas masas de roca generan una actividad telúrica constante que resulta objeto permanente de investigación científica.
Los expertos en sismología advierten sobre la posibilidad de que ocurra en el futuro un evento catastrófico conocido como el “Big One”, un temblor de magnitud 8 o superior. De concretarse, este movimiento telúrico desencadenaría una devastación extendida en amplias zonas geográficas, particularmente en los centros urbanos densamente poblados de Los Ángeles y San Francisco.
La historia sísmica de California documenta grandes temblores previos. El más notable fue el terremoto de San Francisco en 1906, que alcanzó una magnitud de 7.8 grados, y el temblor de Fort Tejon de 1857, que registró una magnitud aproximada de 7.9 grados, ambos según los archivos del USGS. Frente a esta amenaza latente, las autoridades californianas realizan con regularidad simulacros de evacuación, revisan protocolos de seguridad estructural y desarrollan campañas educativas para que la población conozca las medidas de protección a implementar antes, durante y después de cualquier temblor de gran magnitud.