Por primera vez en la historia, el oro ha cruzado la barrera psicológica de los 5 mil dólares por onza, consolidando su posición como el activo refugio más demandado en momentos de incertidumbre global. Este hito, alcanzado en las primeras operaciones del lunes 26 de enero, marca el punto culminante de una tendencia alcista sin precedentes que ha transformado el panorama de inversión internacional.
La debilidad del dólar acelera la demanda de oro como refugio
El repunte extraordinario del oro está directamente vinculado al desplome del dólar estadounidense. El Bloomberg Dollar Spot Index, indicador fundamental de la fortaleza de la moneda estadounidense, registró una caída del 1.6 por ciento, marcando su peor semana desde mayo. Esta depreciación de la divisa favorece de manera considerable la demanda de metales preciosos, ya que los inversionistas buscan proteger sus activos frente a la erosión monetaria.
La plata, considerada tradicionalmente como el “oro de los pobres”, no ha quedado rezagada en este movimiento. El metal blanco avanzó un 1.7 por ciento hasta los 104.9148 dólares, mientras que el paladio mostró fortaleza y el platino experimentó ligeros retrocesos, evidenciando la selectividad del mercado en su búsqueda de seguridad.
Riesgos geopolíticos impulsan la búsqueda de protección en metales preciosos
La inestabilidad internacional ha jugado un papel determinante en la preferencia por el oro. Las recientes acciones de la administración estadounidense —incluyendo tensiones sobre la independencia de la Reserva Federal, conflictos diplomáticos de alto nivel e intervención militar en zonas estratégicas— han generado alarma entre los operadores de mercado. Frente a este panorama, el oro ha demostrado nuevamente su valor como cobertura contra episodios de volatilidad inesperada.
Max Belmont, gestor de cartera de First Eagle Investment Management, captura la esencia de este fenómeno: “El oro es lo opuesto a la confianza. Representa una cobertura contra inflación sorpresiva, caídas de mercado impredecibles y aumentos en el riesgo geopolítico”. Esta característica intrínseca del metal lo ha convertido en el refugio preferido cuando los inversores desconfían de las divisas y de los bonos soberanos.
Perspectivas del mercado: ¿Continuará el ascenso del oro?
El desempeño del oro en los últimos años ha sido espectacular. El metal ha más que duplicado su valor en los últimos dos años y ha ganado un 15 por ciento adicional en lo que va del presente año, tras cerrar 2025 con su mejor rendimiento anual desde 1979. Esta trayectoria ha renovado las expectativas sobre su dirección futura.
Los inversores ahora monitorean con atención la próxima designación del presidente de la Reserva Federal. Un líder que adopte una postura más moderada respecto a la política monetaria aumentaría la probabilidad de recortes de tasas de interés, lo cual proporcionaría nuevo impulso al oro, que no genera ingresos por intereses. Con tres reducciones consecutivas ya registradas, el mercado anticipa movimientos adicionales que favorecerían nuevamente al metal precioso.
Al cierre de las operaciones en Singapur a las 7:22 horas, el oro se ubicaba en 5 mil 29.05 dólares la onza, reflejando tanto la fortaleza del movimiento actual como la confianza de los inversores en su función protectora durante períodos de transformación económica y política mundial.
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El oro rompe un hito histórico: trasciende los 5 mil dólares por onza
Por primera vez en la historia, el oro ha cruzado la barrera psicológica de los 5 mil dólares por onza, consolidando su posición como el activo refugio más demandado en momentos de incertidumbre global. Este hito, alcanzado en las primeras operaciones del lunes 26 de enero, marca el punto culminante de una tendencia alcista sin precedentes que ha transformado el panorama de inversión internacional.
La debilidad del dólar acelera la demanda de oro como refugio
El repunte extraordinario del oro está directamente vinculado al desplome del dólar estadounidense. El Bloomberg Dollar Spot Index, indicador fundamental de la fortaleza de la moneda estadounidense, registró una caída del 1.6 por ciento, marcando su peor semana desde mayo. Esta depreciación de la divisa favorece de manera considerable la demanda de metales preciosos, ya que los inversionistas buscan proteger sus activos frente a la erosión monetaria.
La plata, considerada tradicionalmente como el “oro de los pobres”, no ha quedado rezagada en este movimiento. El metal blanco avanzó un 1.7 por ciento hasta los 104.9148 dólares, mientras que el paladio mostró fortaleza y el platino experimentó ligeros retrocesos, evidenciando la selectividad del mercado en su búsqueda de seguridad.
Riesgos geopolíticos impulsan la búsqueda de protección en metales preciosos
La inestabilidad internacional ha jugado un papel determinante en la preferencia por el oro. Las recientes acciones de la administración estadounidense —incluyendo tensiones sobre la independencia de la Reserva Federal, conflictos diplomáticos de alto nivel e intervención militar en zonas estratégicas— han generado alarma entre los operadores de mercado. Frente a este panorama, el oro ha demostrado nuevamente su valor como cobertura contra episodios de volatilidad inesperada.
Max Belmont, gestor de cartera de First Eagle Investment Management, captura la esencia de este fenómeno: “El oro es lo opuesto a la confianza. Representa una cobertura contra inflación sorpresiva, caídas de mercado impredecibles y aumentos en el riesgo geopolítico”. Esta característica intrínseca del metal lo ha convertido en el refugio preferido cuando los inversores desconfían de las divisas y de los bonos soberanos.
Perspectivas del mercado: ¿Continuará el ascenso del oro?
El desempeño del oro en los últimos años ha sido espectacular. El metal ha más que duplicado su valor en los últimos dos años y ha ganado un 15 por ciento adicional en lo que va del presente año, tras cerrar 2025 con su mejor rendimiento anual desde 1979. Esta trayectoria ha renovado las expectativas sobre su dirección futura.
Los inversores ahora monitorean con atención la próxima designación del presidente de la Reserva Federal. Un líder que adopte una postura más moderada respecto a la política monetaria aumentaría la probabilidad de recortes de tasas de interés, lo cual proporcionaría nuevo impulso al oro, que no genera ingresos por intereses. Con tres reducciones consecutivas ya registradas, el mercado anticipa movimientos adicionales que favorecerían nuevamente al metal precioso.
Al cierre de las operaciones en Singapur a las 7:22 horas, el oro se ubicaba en 5 mil 29.05 dólares la onza, reflejando tanto la fortaleza del movimiento actual como la confianza de los inversores en su función protectora durante períodos de transformación económica y política mundial.