El escenario de confrontación política en las redes sociales se intensificó esta semana cuando Patricia Bullrich, exministra y senadora libertaria, sostuvó un intenso intercambio con Javier Alonso, titular de la cartera de Seguridad de Buenos Aires. El conflicto giró en torno a la inseguridad en la provincia más poblada del país y, especialmente, sobre el proyecto oficial de reforma de la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil que el gobernador Axel Kicillof ha promovido como parte de su agenda legislativa.
Las posiciones encontradas sobre reforma penal juvenil
El gobernador Kicillof había manifestado que, aunque Argentina requiere un nuevo régimen penal juvenil, simplemente bajar la edad de imputabilidad “no será la solución definitiva a los problemas estructurales”. Desde su perspectiva, sostuvo: “No existen soluciones mágicas; se requiere una acción coordinada entre los tres poderes del Estado, trabajo riguroso y una estrategia de largo plazo”.
Patricia Bullrich respondió con una crítica devastadora a esta posición: cuestionó la falta de compromiso con la seguridad y las víctimas de delitos, sugiriendo que el Gobierno bonaerense “siempre está del lado de los delincuentes”. Dirigiéndose directamente a funcionarios, lanzó una pregunta provocadora: ¿Se animarían a explicarle a familias que perdieron seres queridos a manos de menores que no hay que cambiar la edad de imputabilidad?
Javier Alonso responde desde la complejidad del problema
El ministro de Seguridad bonaerense no tardó en intervenir en el debate. Alonso acusó a Bullrich de “utilizar el dolor de las víctimas para construir una campaña política oportunista” y argumentó que “la problemática de seguridad es mucho más compleja que simplemente reducirla a una cuestión de edad”.
Subrayó además que cuestiones como la minoridad “no se resuelven con consignas ni con provocaciones desde plataformas digitales”, dirigiendo una crítica directa hacia la senadora para que presente “argumentos más sustanciales y serios” en lugar de “recurrir al circo político y el oportunismo”.
La réplica de Bullrich y la referencia a fondos públicos
Lejos de retroceder, Bullrich continuó el intercambio argumentando que la gestión Kicillof demuestra un compromiso excesivo con los derechos de los delincuentes por encima de las víctimas. Describió al conurbano bonaerense como “una zona de delitos descontrolados” y desestimó los planteos oficiales sobre políticas integrales como “promesas vagas”.
Alonso cerrró la contienda señalando que caracterizar a Buenos Aires como una región plagada de crímenes “es repetir consignas que distorsionan la realidad”. Según el funcionario, los delitos en el distrito “están en descenso”, hecho que su ministra de Seguridad nacional ha reconocido públicamente. El ataque final fue contundente: Alonso acusó al Gobierno nacional de haber retirado más de 14,7 billones de pesos que correspondían a la provincia para seguridad y bienestar social, pidiendo a Bullrich que “deje de evadir responsabilidades y abandone los clichés que no se ajustan a la realidad de los hechos”.
Este enfrentamiento refleja la profunda división entre Patricia Bullrich y la administración bonaerense respecto a cómo abordar la problemática de seguridad en la provincia, con ambas partes apelando a argumentos que resuenan en sus respectivas bases políticas.
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Patricia Bullrich enfrenta a ministro bonaerense en debate sobre seguridad e imputabilidad juvenil
El escenario de confrontación política en las redes sociales se intensificó esta semana cuando Patricia Bullrich, exministra y senadora libertaria, sostuvó un intenso intercambio con Javier Alonso, titular de la cartera de Seguridad de Buenos Aires. El conflicto giró en torno a la inseguridad en la provincia más poblada del país y, especialmente, sobre el proyecto oficial de reforma de la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil que el gobernador Axel Kicillof ha promovido como parte de su agenda legislativa.
Las posiciones encontradas sobre reforma penal juvenil
El gobernador Kicillof había manifestado que, aunque Argentina requiere un nuevo régimen penal juvenil, simplemente bajar la edad de imputabilidad “no será la solución definitiva a los problemas estructurales”. Desde su perspectiva, sostuvo: “No existen soluciones mágicas; se requiere una acción coordinada entre los tres poderes del Estado, trabajo riguroso y una estrategia de largo plazo”.
Patricia Bullrich respondió con una crítica devastadora a esta posición: cuestionó la falta de compromiso con la seguridad y las víctimas de delitos, sugiriendo que el Gobierno bonaerense “siempre está del lado de los delincuentes”. Dirigiéndose directamente a funcionarios, lanzó una pregunta provocadora: ¿Se animarían a explicarle a familias que perdieron seres queridos a manos de menores que no hay que cambiar la edad de imputabilidad?
Javier Alonso responde desde la complejidad del problema
El ministro de Seguridad bonaerense no tardó en intervenir en el debate. Alonso acusó a Bullrich de “utilizar el dolor de las víctimas para construir una campaña política oportunista” y argumentó que “la problemática de seguridad es mucho más compleja que simplemente reducirla a una cuestión de edad”.
Subrayó además que cuestiones como la minoridad “no se resuelven con consignas ni con provocaciones desde plataformas digitales”, dirigiendo una crítica directa hacia la senadora para que presente “argumentos más sustanciales y serios” en lugar de “recurrir al circo político y el oportunismo”.
La réplica de Bullrich y la referencia a fondos públicos
Lejos de retroceder, Bullrich continuó el intercambio argumentando que la gestión Kicillof demuestra un compromiso excesivo con los derechos de los delincuentes por encima de las víctimas. Describió al conurbano bonaerense como “una zona de delitos descontrolados” y desestimó los planteos oficiales sobre políticas integrales como “promesas vagas”.
Alonso cerrró la contienda señalando que caracterizar a Buenos Aires como una región plagada de crímenes “es repetir consignas que distorsionan la realidad”. Según el funcionario, los delitos en el distrito “están en descenso”, hecho que su ministra de Seguridad nacional ha reconocido públicamente. El ataque final fue contundente: Alonso acusó al Gobierno nacional de haber retirado más de 14,7 billones de pesos que correspondían a la provincia para seguridad y bienestar social, pidiendo a Bullrich que “deje de evadir responsabilidades y abandone los clichés que no se ajustan a la realidad de los hechos”.
Este enfrentamiento refleja la profunda división entre Patricia Bullrich y la administración bonaerense respecto a cómo abordar la problemática de seguridad en la provincia, con ambas partes apelando a argumentos que resuenan en sus respectivas bases políticas.