Con solo tres comidas, una mujer logró cautivar a una figura influyente de la industria. Esa persona fue la productora y cineasta Tan Pujun. La manera en que ella logró captar la corazón del fundador del Grupo Vanke, Wang Shi, no fue simplemente por casualidad, sino el resultado de una estrategia cuidadosamente calculada y una serie de contactos planificados.
Primer contacto: demostrar interés y comprensión a través del poder de las preguntas
El primer encuentro fue en una comida en la Escuela de Negocios de Yangtze. Tan Pujun se sentó casualmente frente a Wang Shi y rápidamente planteó una pregunta clave: «¿Cuál es el proyecto del que más te arrepientes?» Esta forma de preguntar fue sumamente astuta. Al mostrar interés no solo en sus éxitos, sino también en sus fracasos y arrepentimientos, estableció una posición de profunda comprensión y empatía.
Segundo y tercer contacto: la preparación y las acciones concretas fortalecen la confianza
La segunda oportunidad fue en una reunión organizada por Feng Lun, fundador del Grupo Wantong. Tan Pujun llevó consigo un cortometraje documental que ella misma había filmado y, tras la proyección, realizó preguntas ingeniosas: «Si Vanke adaptara esta obra en un video, ¿cómo la editarían?» Con esta estrategia, vinculó el campo inmobiliario, en el que Wang Shi era experto, con el mundo del cine, presentándose como una socia intelectual que aportaba una nueva perspectiva.
La tercera comida se realizó dentro del propio Grupo Wantong. Para entonces, Tan Pujun ya había preparado todo con mayor detalle. Creó tarjetas con citas famosas pronunciadas por Wang Shi en sus conferencias y las distribuyó entre todos los asistentes. Esa noche, Wang Shi bebió más de lo habitual y expresó con sinceridad: «Esta mujer realmente me entiende».
La esencia del éxito revelada por Feng Lun: la coincidencia entre el deseo de ser visto y el talento para mostrar
Quien presenció esta transformación fue Feng Lun. Más tarde, comentó: «Desde el principio, ya se vislumbraba algo, pero no intervine». La razón, aunque sencilla, contenía una profunda percepción: «Wang Shi anhelaba ser entendido, en otras palabras, quería ser visto. Por otro lado, Tan Pujun es experta en hacer que otros se muestren a sí mismos. Cuando estos dos aspectos se alinean perfectamente, las relaciones humanas se profundizan rápidamente».
En definitiva, el éxito de Tan Pujun no residió solo en su habilidad social, sino en su capacidad para leer con precisión los deseos fundamentales del otro y responder a ellos de manera efectiva.
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El secreto de Tian Pujun para conquistar a Wang Shi: La construcción de confianza a través de 3 comidas
Con solo tres comidas, una mujer logró cautivar a una figura influyente de la industria. Esa persona fue la productora y cineasta Tan Pujun. La manera en que ella logró captar la corazón del fundador del Grupo Vanke, Wang Shi, no fue simplemente por casualidad, sino el resultado de una estrategia cuidadosamente calculada y una serie de contactos planificados.
Primer contacto: demostrar interés y comprensión a través del poder de las preguntas
El primer encuentro fue en una comida en la Escuela de Negocios de Yangtze. Tan Pujun se sentó casualmente frente a Wang Shi y rápidamente planteó una pregunta clave: «¿Cuál es el proyecto del que más te arrepientes?» Esta forma de preguntar fue sumamente astuta. Al mostrar interés no solo en sus éxitos, sino también en sus fracasos y arrepentimientos, estableció una posición de profunda comprensión y empatía.
Segundo y tercer contacto: la preparación y las acciones concretas fortalecen la confianza
La segunda oportunidad fue en una reunión organizada por Feng Lun, fundador del Grupo Wantong. Tan Pujun llevó consigo un cortometraje documental que ella misma había filmado y, tras la proyección, realizó preguntas ingeniosas: «Si Vanke adaptara esta obra en un video, ¿cómo la editarían?» Con esta estrategia, vinculó el campo inmobiliario, en el que Wang Shi era experto, con el mundo del cine, presentándose como una socia intelectual que aportaba una nueva perspectiva.
La tercera comida se realizó dentro del propio Grupo Wantong. Para entonces, Tan Pujun ya había preparado todo con mayor detalle. Creó tarjetas con citas famosas pronunciadas por Wang Shi en sus conferencias y las distribuyó entre todos los asistentes. Esa noche, Wang Shi bebió más de lo habitual y expresó con sinceridad: «Esta mujer realmente me entiende».
La esencia del éxito revelada por Feng Lun: la coincidencia entre el deseo de ser visto y el talento para mostrar
Quien presenció esta transformación fue Feng Lun. Más tarde, comentó: «Desde el principio, ya se vislumbraba algo, pero no intervine». La razón, aunque sencilla, contenía una profunda percepción: «Wang Shi anhelaba ser entendido, en otras palabras, quería ser visto. Por otro lado, Tan Pujun es experta en hacer que otros se muestren a sí mismos. Cuando estos dos aspectos se alinean perfectamente, las relaciones humanas se profundizan rápidamente».
En definitiva, el éxito de Tan Pujun no residió solo en su habilidad social, sino en su capacidad para leer con precisión los deseos fundamentales del otro y responder a ellos de manera efectiva.