La Cámara de los Lores del Reino Unido ha planteado recientemente cuestiones fundamentales sobre la regulación de las stablecoins, revelando una importante línea de fractura entre expertos respecto a su papel real en el sistema financiero. Según lo informado por Cointelegraph, los expertos escuchados en el parlamento coinciden en que las stablecoins funcionan principalmente como “puentes de entrada y salida en el mercado de criptomonedas” en lugar de representar una revolución en el sistema monetario tradicional.
Dos visiones contrapuestas sobre el papel de las stablecoins en los pagos
El Comité de Regulación de Servicios Financieros (FSRC) llevó a cabo una investigación pública exhaustiva, interrogando a testigos sobre aspectos críticos: la competencia que las stablecoins podrían representar para los bancos, sus aplicaciones transfronterizas, los riesgos asociados al financiamiento ilícito y el marco legal propuesto por la ley estadounidense GENIUS Act. La sesión evidenció posiciones radicalmente diferentes entre dos figuras autoritativas del debate internacional.
Chris Giles: eficiencia condicionada a cautela internacional
Chris Giles, destacado comentarista económico del Financial Times, expresó serias dudas respecto a la adopción de stablecoins en el Reino Unido, principalmente por la ausencia de “bases legales claras y un marco normativo definido,” lo que hace arriesgado para las familias considerarlas como verdadera moneda.
Sin embargo, la postura de Giles no es completamente negativa. Reconoce que con regulaciones sólidas, las stablecoins podrían mejorar significativamente la eficiencia de las transacciones, reducir los costos operativos y potencialmente acelerar las transferencias de capital transfronterizas a gran escala. No obstante, a nivel doméstico en el Reino Unido, mantiene cierto escepticismo sobre la capacidad de las stablecoins en libras esterlinas para alterar significativamente el panorama bancario, dado que ya existen infraestructuras de pago instantáneo y de bajo costo que caracterizan el sistema actual.
Un punto central en su argumentación es la cuestión de los intereses sobre las stablecoins. Giles subraya que su propósito esencial y su rol dentro de la estructura financiera del Reino Unido dependen crucialmente de que estos instrumentos generen rendimientos. Si las stablecoins operaran exclusivamente como tecnología de transferencia de valor, teóricamente no sería necesario ofrecer intereses, ya que históricamente las cuentas bancarias con intereses no han dominado el sistema financiero británico.
Giles recibe positivamente el enfoque del Banco de Inglaterra de tratar las stablecoins “como verdadera moneda,” con medidas estrictas de garantía patrimonial y requisitos de liquidez. Sin embargo, advierte que esta misma herramienta podría atraer usos criminales, haciendo indispensable una supervisión internacional coordinada de los intercambios y controles más estrictos sobre KYC (Conoce a tu Cliente) y AML (Anti lavado de dinero).
Arthur Wilmarth: crítica radical y defensa del perímetro bancario
Una perspectiva mucho más crítica surge de Arthur E. Wilmarth Jr., profesor de derecho estadounidense especializado en materia financiera, quien cuestiona severamente la ley GENIUS Act, describiéndola como un “error de proporciones catastróficas” por permitir que entidades fuera del sector bancario tradicional emitan stablecoins en dólares.
Wilmarth sostiene que los depósitos tokenizados serían un mecanismo mejor para servir al ecosistema financiero global. En su razonamiento, las stablecoins representan una forma de “arbitraje regulatorio” que permite a empresas con poca regulación penetrar en el “negocio del dinero,” erosionando el marco prudencial que el sistema bancario ha consolidado a lo largo de los siglos.
El experto estadounidense expresó un fuerte desacuerdo con la legislación estadounidense, reconociendo al mismo tiempo que Estados Unidos ha tomado “numerosas decisiones desafortunadas” en el ámbito de las políticas monetarias y financieras. Aunque realiza críticas importantes, Wilmarth reconoce que el enfoque propuesto por el Banco de Inglaterra representa un régimen normativo sustancialmente más sólido y prudente.
Qué significa para la regulación de las stablecoins en el Reino Unido
El debate surgido del examen parlamentario revela que el camino hacia una regulación efectiva de las stablecoins en el Reino Unido requiere equilibrar dos imperativos: preservar la innovación tecnológica y las potenciales eficiencias, al mismo tiempo que se protege la integridad del sistema bancario tradicional y la estabilidad financiera.
La postura del Banco de Inglaterra, centrada en controles rigurosos y requisitos patrimoniales para las stablecoins, parece representar un compromiso que responde a las preocupaciones planteadas por expertos como Wilmarth, mientras mantiene espacio para las innovaciones propuestas por Giles. El marco normativo en evolución en el Reino Unido podría convertirse así en un modelo de referencia para otras jurisdicciones en la gestión responsable de esta clase de activos digitales.
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Stablecoin en la cuerda floja: Londres divide sobre regulación y futuro
La Cámara de los Lores del Reino Unido ha planteado recientemente cuestiones fundamentales sobre la regulación de las stablecoins, revelando una importante línea de fractura entre expertos respecto a su papel real en el sistema financiero. Según lo informado por Cointelegraph, los expertos escuchados en el parlamento coinciden en que las stablecoins funcionan principalmente como “puentes de entrada y salida en el mercado de criptomonedas” en lugar de representar una revolución en el sistema monetario tradicional.
Dos visiones contrapuestas sobre el papel de las stablecoins en los pagos
El Comité de Regulación de Servicios Financieros (FSRC) llevó a cabo una investigación pública exhaustiva, interrogando a testigos sobre aspectos críticos: la competencia que las stablecoins podrían representar para los bancos, sus aplicaciones transfronterizas, los riesgos asociados al financiamiento ilícito y el marco legal propuesto por la ley estadounidense GENIUS Act. La sesión evidenció posiciones radicalmente diferentes entre dos figuras autoritativas del debate internacional.
Chris Giles: eficiencia condicionada a cautela internacional
Chris Giles, destacado comentarista económico del Financial Times, expresó serias dudas respecto a la adopción de stablecoins en el Reino Unido, principalmente por la ausencia de “bases legales claras y un marco normativo definido,” lo que hace arriesgado para las familias considerarlas como verdadera moneda.
Sin embargo, la postura de Giles no es completamente negativa. Reconoce que con regulaciones sólidas, las stablecoins podrían mejorar significativamente la eficiencia de las transacciones, reducir los costos operativos y potencialmente acelerar las transferencias de capital transfronterizas a gran escala. No obstante, a nivel doméstico en el Reino Unido, mantiene cierto escepticismo sobre la capacidad de las stablecoins en libras esterlinas para alterar significativamente el panorama bancario, dado que ya existen infraestructuras de pago instantáneo y de bajo costo que caracterizan el sistema actual.
Un punto central en su argumentación es la cuestión de los intereses sobre las stablecoins. Giles subraya que su propósito esencial y su rol dentro de la estructura financiera del Reino Unido dependen crucialmente de que estos instrumentos generen rendimientos. Si las stablecoins operaran exclusivamente como tecnología de transferencia de valor, teóricamente no sería necesario ofrecer intereses, ya que históricamente las cuentas bancarias con intereses no han dominado el sistema financiero británico.
Giles recibe positivamente el enfoque del Banco de Inglaterra de tratar las stablecoins “como verdadera moneda,” con medidas estrictas de garantía patrimonial y requisitos de liquidez. Sin embargo, advierte que esta misma herramienta podría atraer usos criminales, haciendo indispensable una supervisión internacional coordinada de los intercambios y controles más estrictos sobre KYC (Conoce a tu Cliente) y AML (Anti lavado de dinero).
Arthur Wilmarth: crítica radical y defensa del perímetro bancario
Una perspectiva mucho más crítica surge de Arthur E. Wilmarth Jr., profesor de derecho estadounidense especializado en materia financiera, quien cuestiona severamente la ley GENIUS Act, describiéndola como un “error de proporciones catastróficas” por permitir que entidades fuera del sector bancario tradicional emitan stablecoins en dólares.
Wilmarth sostiene que los depósitos tokenizados serían un mecanismo mejor para servir al ecosistema financiero global. En su razonamiento, las stablecoins representan una forma de “arbitraje regulatorio” que permite a empresas con poca regulación penetrar en el “negocio del dinero,” erosionando el marco prudencial que el sistema bancario ha consolidado a lo largo de los siglos.
El experto estadounidense expresó un fuerte desacuerdo con la legislación estadounidense, reconociendo al mismo tiempo que Estados Unidos ha tomado “numerosas decisiones desafortunadas” en el ámbito de las políticas monetarias y financieras. Aunque realiza críticas importantes, Wilmarth reconoce que el enfoque propuesto por el Banco de Inglaterra representa un régimen normativo sustancialmente más sólido y prudente.
Qué significa para la regulación de las stablecoins en el Reino Unido
El debate surgido del examen parlamentario revela que el camino hacia una regulación efectiva de las stablecoins en el Reino Unido requiere equilibrar dos imperativos: preservar la innovación tecnológica y las potenciales eficiencias, al mismo tiempo que se protege la integridad del sistema bancario tradicional y la estabilidad financiera.
La postura del Banco de Inglaterra, centrada en controles rigurosos y requisitos patrimoniales para las stablecoins, parece representar un compromiso que responde a las preocupaciones planteadas por expertos como Wilmarth, mientras mantiene espacio para las innovaciones propuestas por Giles. El marco normativo en evolución en el Reino Unido podría convertirse así en un modelo de referencia para otras jurisdicciones en la gestión responsable de esta clase de activos digitales.