Los mercados de predicción no son una novedad, pero durante mucho tiempo se mantuvieron como experimentos de nicho. El verdadero punto de inflexión llegó tras 2024, cuando estos mercados cumplieron tres condiciones clave al mismo tiempo: usabilidad, necesidad y escalabilidad.
Primero, la usabilidad: la madurez de las soluciones de capa 2 y la reducción de los costes de transacción en cadena han abaratado considerablemente la creación y trading de eventos de predicción. Segundo, la necesidad: en un contexto global cada vez más incierto, los participantes del mercado demandan más “juicio probabilístico” que “narrativas de certeza”. Por último, la escalabilidad: los mercados de predicción han superado los límites de la política y el entretenimiento, expandiéndose hacia las finanzas, la tecnología y el comportamiento en cadena.
La combinación de estos factores ha transformado los mercados de predicción de “experimentos curiosos” en módulos financieros con potencial de infraestructura.
En esencia, un mercado de predicción responde a la pregunta: ¿Cuál es la probabilidad de que ocurra un evento? EventFi busca responder: ¿Cuántas expresiones financieras pueden construirse en torno a un evento?
Desde la óptica de EventFi, los mercados de predicción son la base: aportan anclajes probabilísticos, pero no constituyen el producto final.
Sobre la base de los mercados de predicción pueden surgir nuevas formas:
Esto indica que los mercados de predicción podrían dejar de existir como productos independientes y pasar a ser la capa probabilística dentro de un ecosistema de derivados más amplio.
Existe una creencia común: “Si la IA alcanza suficiente potencia, ¿seguirán siendo relevantes los mercados de predicción?” En realidad, IA y mercados de predicción abordan incertidumbres de distinta naturaleza.
Por tanto, la IA es más probable que amplifique los mercados de predicción que los sustituya.
En la práctica, la IA puede intervenir en:
Cuando las previsiones de IA y las probabilidades de mercado divergen de forma sistemática, eso mismo se convierte en señal para trading o investigación.
Por su naturaleza, los mercados de predicción rozan varios límites sensibles:
Por ello, suelen encontrarse en una zona legal gris en la mayoría de jurisdicciones. Para las instituciones, el mayor obstáculo no es la tecnología, sino la imposibilidad de conciliar cumplimiento y privacidad.
Las pruebas de conocimiento cero abren una nueva vía de equilibrio para los mercados de predicción:
Con este modelo, los mercados de predicción podrían evolucionar de “aplicaciones de alto riesgo” a herramientas institucionales controlables y auditables.
Riesgos asociados:
Estas plataformas tienen más probabilidades de convertirse en el “Bloomberg de probabilidades”.
En el futuro, estos tres modelos probablemente coexistirán en lugar de reemplazarse entre sí.
Aun con una visión a largo plazo, los mercados de predicción enfrentan retos persistentes:
Estas limitaciones hacen improbable que los mercados de predicción vivan un crecimiento explosivo como las memecoins o DeFi. Más bien, se sitúan como un sector de evolución gradual.
Desde una perspectiva macro, el valor último de los mercados de predicción puede no estar en los ingresos por trading, sino en la información que aportan al sistema en su conjunto.
Cuando los precios de los mercados de predicción son:
Dejan de ser simples aplicaciones y pasan a convertirse en infraestructura probabilística.