Las memecoins experimentan fluctuaciones de precio volátiles y ciclos de vida cortos, haciendo que comprender el momento de inversión sea particularmente crucial. A diferencia de activos como Bitcoin o Ethereum, que tienen soporte tecnológico y de ecosistema a largo plazo, las memecoins dependen a menudo de la fuerza de la narrativa, la propagación y las emociones. Por lo tanto, comprender el ciclo completo de las memecoins desde su nacimiento hasta su declive no solo ayuda a los inversores a descubrir oportunidades, sino también a evitar ser “consumidos por las emociones” en los puntos altos.
Al observar cientos de proyectos meme pasados, se puede resumir un modelo de ciclo de vida relativamente común, similar a la “curva del ciclo narrativo”:


Esta etapa es a menudo la fase más “descentralizada”, donde la capacidad del proyecto de generar rápidamente temas en redes sociales determina si puede pasar a la siguiente ronda de difusión. Por ejemplo, WIF (dogwifhat) obtuvo atención temprana gracias a su imagen de avatar única y la autopropagación en Twitter.
Indicadores clave:
Listado en exchanges descentralizados (DEX).
En esta etapa, los inversores se sienten atraídos por la “prueba social”. Si el equipo del proyecto puede colaborar con Launchpads (como Gate Fun y otras plataformas), pueden introducir aún más liquidez mainstream mediante ventas públicas. Esta es también la etapa clave para que la mayoría de las memecoins logren un “breakout”, rotura al alza.
Características:
Listados en exchanges (CEX).
Señales de riesgo:
Alta tasa de rotación.
Este es el pico de las emociones. Históricamente, PEPE alcanzó su pico tras aparecer en los titulares de medios mainstream en mayo de 2023, seguido de una caída del precio del 80 %. Para los inversores, esta es la etapa para “realizar ganancias” en lugar de “aumentar posiciones a precios altos”.
Fenómenos típicos:
El gráfico entra en una tendencia horizontal a largo plazo.
En esta etapa, los precios suelen reducirse a la mitad o más, pero para proyectos con narrativas de posible resurgimiento (como el repunte de Shiba Inu mediante la expansión del ecosistema), todavía existe la posibilidad de una “segunda vida”.
Algunas memecoins recuperan atención tras la recesión del mercado mediante nuevas narrativas o características de producto, por ejemplo:
Más proyectos desaparecen para siempre tras la recesión. Los inversores deben distinguir entre estos dos tipos de activos: si pueden construir comunidades sostenibles y narrativas continuas determina si el proyecto puede resurgir en el siguiente ciclo.
El núcleo de la inversión en memes es entender la combinación de ventanas de tiempo y ritmos emocionales.
Regla general: al participar en memecoins, no preguntes “¿cuánto más puede subir?”, sino “¿cuántas más personas pueden enterarse de esto?”. Cuando la propagación social se ralentiza, significa que el límite de difusión emocional está cerca.
Ambos muestran diferentes caminos de evolución de memes en distintos ecosistemas:
Esto nos recuerda que diferentes ecosistemas de cadenas públicas tienen distintos ritmos, y los inversores deben juzgar el momento combinando datos on-chain y actividad comunitaria.
La inversión en memes no es puramente basada en la suerte, pero puede optimizarse mediante la identificación de ciclos y estrategias de posición.
El mercado de memes es volátil, pero “las narrativas a menudo se repiten”. Los excelentes inversores se preparan para el siguiente ciclo con anticipación mediante el registro, la revisión y prestando atención a nuevos proyectos on-chain (como nuevas actividades de lanzamiento en Gate Fun).
Entender el ciclo de vida de las memecoins es clave para pasar de la “especulación” a la “participación estratégica”. En las olas de emoción, no necesitas predecir el mercado, pero sí aprender a reconocer el ritmo.