La Comisión Europea está investigando a X por cumplimiento con la Ley de Servicios Digitales, centrándose en la capacidad del chatbot Grok para generar y difundir contenido ilegal, en particular material sexual infantil. A pesar de los esfuerzos de mitigación, persisten desafíos en la gestión de la geolocalización y el filtrado de contenido, revelando fallos de seguridad significativos. La investigación sigue a sanciones previas de la UE contra X por prácticas engañosas y violaciones de protección de datos, enfatizando una supervisión reforzada del contenido generado por IA. Los resultados podrían requerir rediseños fundamentales de los sistemas de filtrado de contenido, afectando significativamente a los desarrolladores de redes sociales e IA.