Los tokens no fungibles, o NFT, han pasado de ser proyectos experimentales a convertirse en instrumentos financieros serios en los últimos años. Cada NFT representa un identificador único de propiedad sobre un objeto digital, registrado en la cadena de bloques y protegido contra falsificaciones. Desde su aparición, los NFT han revolucionado la forma en que se compran, venden y gestionan los activos digitales, permitiendo a los creadores y coleccionistas tener un control total sobre sus obras y objetos de valor en el entorno digital. Además, la tecnología blockchain garantiza la autenticidad y la procedencia de cada token, eliminando dudas sobre la originalidad y facilitando transacciones seguras y transparentes en todo el mundo.