Para las instituciones, las stablecoins no son solo instrumentos de trading; representan efectivo real en la cadena. No se consideran activos de riesgo ni herramientas especulativas, sino la unidad de liquidez más esencial en el balance.
En los protocolos de préstamos DeFi, la operación más habitual y esencial para las instituciones no es pedir activos volátiles, sino:
Los objetivos principales son:
Financieramente, esta práctica se asemeja a los préstamos garantizados en la banca tradicional.
La diferencia esencial: en DeFi, las reglas están codificadas previamente, las liquidaciones las ejecuta el mercado y el riesgo recae sobre el colateral, no sobre bancos o intermediarios.
A medida que aumenta la adopción de stablecoins, sus tipos de interés evolucionan hacia el equivalente on-chain de los tipos del mercado monetario. Para las instituciones, las tasas de préstamo de stablecoins adquieren una clara relevancia macroeconómica:
Algunos fondos cuantitativos y de cobertura han incorporado las tasas DeFi de stablecoins en sus marcos de seguimiento macroeconómico para analizar:
En este contexto, las tasas DeFi de stablecoins se aproximan al rol de SOFR o las tasas repo en las finanzas tradicionales.
A diferencia del inversor minorista, las instituciones emplean el apalancamiento no para "apostar por la dirección", sino para gestionar con precisión la exposición al riesgo y la eficiencia del capital.
La estructura de apalancamiento DeFi más habitual es: depositar ETH → pedir stablecoins → comprar más ETH → volver a colateralizarlo; un modelo clásico de colateralización recursiva.
A diferencia del trading tradicional con alto apalancamiento, sus características principales son:
El apalancamiento no se multiplica indefinidamente, sino que se mantiene rigurosamente dentro de los marcos de riesgo del protocolo.

Por esta razón, algunas instituciones prefieren el apalancamiento DeFi frente a los múltiplos superiores que ofrecen los exchanges centralizados, especialmente en entornos de alta incertidumbre.
Aquí, la cuestión central no es el tamaño del apalancamiento, sino si las reglas son fiables y los riesgos controlables.
Otro uso central de los préstamos DeFi es servir de base para estrategias estructuradas de rentabilidad.
Los formatos de estrategia habituales incluyen:
Ejemplos:
Estas estrategias no buscan retornos extremos, sino:
Para las instituciones, esto implica gestionar el desajuste de duración de activos y pasivos y de tipos de interés, no